20 janeiro 2007

miriam reyes

ESPEJO NEGRO

1
Mi padre enfermo de sueños
en el asfalto incandescente de cien mil mediodías caminados
bajo el sol en vertical
perdió sus pies
y apoyado en sus rodillas sigue buscando
el camino de vuelta a casa.
Mi padre sueña,
rendido por el cansancio,
que vuelve a su tierra y planta sus piernas y le crecen pies jóvenes
y la savia de su tierra negra le alivia el dolor de las arrugas
y resucita sus cabellos muertos.
Luego despierta en un piso alquilado a la ciudad de los huracanes de la miseria
y blasfema y maldice y no tiene amigos.

Escondido en la noche
papá llora por las certezas que lo defraudaron.
Del otro lado de su piel
mamá llora por mamá
mamá llora por su casa que ya no habita
y por paz y reposo y risa.

Papá y mamá lloran
cada uno a espaldas del otro en la cama
en el más crudo estruendoso hermoso silencio
que modula en frecuencias infrahumanas
sonidos que se articulan como palabras:
“si aquí no están mis sueños
cómo puedo dormir aquí”.
Y que sólo yo escucho
con la cabeza enterrada en la almohada.

Concebida de la nostalgia
nací con lágrimas en el sexo con tierra en los ojos con sangre en la cabeza.
No soy lo que soñaron
como tampoco lo son sus vidas.



ESPELHO NEGRO


1
O meu pai doente de sonhos
no asfalto incandescente de cem mil dias caminhados
debaixo do sol na vertical
perdeu os pés
rastejando com os joelhos continua à procura
do caminho de volta para casa.
O meu pai sonha,
derrotado pelo cansaço,
que volta à sua terra, planta as pernas e que lhe crescem pés jovens
e que a seiva da sua terra negra lhe alivia a dor das rugas
e lhe ressuscita os cabelos mortos.
Depois desperta num andar alugado na cidade dos furacões da miséria
e blasfema e maldiz e não tem amigos.


Escondido na noite
o papá chora pelas certezas que o defraudaram.
Do outro lado da pele
a mamã chora pela mamã
a mamã chora pela sua casa onde já não mora
e por paz e descanso e riso.


O papá e a mamã choram
cada um de costas para o outro na cama
no mais cru estrondoso formoso silêncio
que modula em frequências infra-humanas
sons que se articulam como palavras:
“se aqui não estão os meus sonhos
como posso dormir aqui?”.
Só eu os escuto
com a cabeça enterrada na almofada.


Concebida da nostalgia
nasci com lágrimas no sexo com terra nos olhos com sangue na cabeça.
Não sou o que sonharam.
Tão pouco as suas vidas o são.