02 maio 2014

florencia smiths





La puerta sellada del fondo
es la puerta de la infanta
que es su boca

la que no sabe decir
la que no debe parir

cada enemigo es su padre
por eso ruega
traiciona a mis ellas todas

se ensañó mano en mano
uña en uña a escribir
a sofocar en su espalda
el mapa de un carisma de un
encuentro marginal

erró en las pautas
erró en el golpe
erró en lo bajo de una aguja

en la desgarradura de la hoja
por una punta mal cosida y por
el ajado de una plana que cada vez
más se parece a su cara

ella quería
un cuaderno a la antigua
y no obtuvo sino páginas

ella quería llorar
a la antigua
y no tuvo sino la sed
de la que se aguanta

ella quería bailar a la antigua
y sólo obtuvo
el nervio de ver pasar solas
a las parejas buscándose
en la pista de baile

sin ninguna insinuación

A medida que se vierten
los hechos y se abren
adentro escucha
oye el salto

el ruido sordo
le recuerda la pérdida del habla

su lengua que entonces deslizaba
por ciertos objetos de fascinación

y que ahora atrofiada
de tanto lamer
ya no sabe sonar

sino apenas retomar
esa mímica enferma

que la avergüenza
cuando funciona



A porta selada do fundo
é a porta da infanta
que é a sua boca

a que não sabe dizer
a que não deve parir

todos os inimigos são o seu pai
por isso roga
trai todas as minhas elas

assanhou-se mano a mano
unha por unha a escrever
a sufocar nas suas costas
o mapa de um carisma de um
encontro marginal

errou nas pautas
errou no lance
errou na bainha de uma agulha

na pungência da folha
por uma ponta mal cosida e pelo
murchante de uma página que cada vez
mais se parece com a sua cara

ela queria
um caderno à antiga
e não obteve senão páginas

ela queria chorar
á antiga
e não teve senão a sede
de quem se aguenta

ela queria bailar à antiga
e só obteve
o nervo de ver passar solitários
os casais procurando-se  
na pista de baile

sem nenhuma insinuação

à medida que se vertem
os factos e se abrem
dentro escuta
ouve o salto

o ruido surdo
lembra-lhe a perda da fala

a sua língua que então deslizava
por certos objetos de fascínio

e que agora atrofiada
de tanto lamber
já não sabe soar

senão apenas retomar
essa mímica enferma

que a envergonha
quando funciona