23 maio 2013

gabriela kizer




Nochebuena

Le he dado vino a los gatos
y han olvidado que no deben arremeter
contra la jaula de los pájaros.

Le he puesto vino a los pájaros
para dejar de escuchar al miedo revoloteando,
para que, si no tienen suerte, la zarpa los agarre dormidos.

Le he puesto una manta a la jaula de los pájaros
para atenuar el asedio de los felinos.
Le he dicho a éstos que no es noche para cazar.

He pensado que en otras condiciones
la tarde se iría sin la sensación de un hueco apretado al estómago.

He descubierto que en ciertas celebraciones
mi alma se descuelga,
herida por algún motivo menor que el de la muerte,
pero motivo al fin.

He imaginado todos los brindis que no he podido hacer
por el cansancio de levantar la misma copa.

He recordado
que en estas fechas siempre he querido ser otra persona
donde quiera que esté y en la circunstancia en que me halle,
que la soledad
también ha sido hecha para estar a gusto
    en nuestro disgusto más íntimo.


Consuada

Dei vinho aos gatos
esqueceram-se que não devem atirar-se
contra a gaiola dos pássaros.

Pus vinho aos pássaros
para deixar de escutar o medo
para que, caso não tenham sorte, a garra os apanhe a dormir.

Pus uma manta na gaiola dos pássaros
para atenuar o assédio dos felinos.
Disse a estes últimos que não era noite para caçar.

Pensei que noutras condições
a tarde se iria sem a sensação de um buraco apertado no estômago.

Descobri que em certas celebrações
a minha alma desprende-se
ferida por algum motivo mais pequeno que o da morte,
mas motivo por fim.

Imaginei todos os brindes que não pude fazer
pelo cansaço de levantar o mesmo copo.

Lembrei-me
que nesta data sempre quis ser outra pessoa
onde quer que esteja e na circunstância em que me encontre,
que a solidão
também foi feita para estar a gosto
no nosso desgosto mais íntimo